Antes de que el mundo descubriera las antocianinas, el mapuche ya comía maqui. Una crónica de ingredientes que no necesitan ser descubiertos, solo respetados.
Antes de que el mundo descubriera las antocianinas, el mapuche ya comía maqui. Una crónica de ingredientes que no necesitan ser descubiertos, solo respetados.